Descripción
Cuando en 1990 entró en servicio Puerto Calero, la isla de Lanzarote poseía tan sólo dos instalaciones susceptibles de ser utilizadas por embarcaciones de recreo: las dársenas de Arrecife, la capital, y las de Playa Blanca, en el Sur.
Nacido como puerto de invernada, Puerto Calero debe ser tenido en cuenta por todos los navegantes de paso en la zona, pues sus instalaciones son de primer nivel, con suministro de combustible, tomas de agua, electricidad, teléfono y televisión en todos los amarres y servicio de vigilancia las 24 horas del día. Una zona de servicios junto al acceso por tierra está bien separada de la zona residencial y todo el puerto actúa como capital de la urbanización situada a sus espaldas.